La Balesquida Antigua Cofradía de Nuestra Señora de la Esperanza
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Memoria

Obras, restauraciones y tareas recientes llevadas a cabo por la Cofradía

Sirvan las presentes líneas, para informar a cofrades, socios y simpatizantes de La Balesquida de las actuaciones realizadas en nuestra Capilla. El esfuerzo realizado para su ejecución, sin ningún tipo de ayuda económica externa a la propia Cofradía, creemos que ha merecido la pena y responde a una línea de actuación previamente consensuada, donde prima la conservación y se da valor al rico y variado patrimonio de la Cofradía.

Con la correspondiente autorización del Servicio de Patrimonio Histórico y Cultural de la Consejería de Cultura del Principado de Asturias, hemos prolongado hasta el suelo las hornacinas de nuestra sacristía, dándole un mayor Y mejor aprovechamiento, lo que nos permite ubicar, con la dignidad debida, los ornamentos y demás objetos para el culto.

Se ha procedido a la rehabilitación del mueble-cajonera, situada hoy en la sacristía y ubicado antiguamente en el muro del Evangelio, al que se le eliminaron los repintes y una reciente capa de barniz oscuro que ocultaba su aspecto original. Se trata de una cajonera estructurada en tres cuerpos, el inferior con tres cajones en el lado izquierdo y una puerta en el derecho; sobre éste, va un cuerpo saliente con dos cajones; en la parte posterior, sobre la tapa, hay una tarima con tapa abatible. Según los expertos, su antigüedad se remonta al siglo XVII.

La instalación eléctrica se ha renovado en su totalidad y se acometió el acondicionamiento del alumbrado de la Capilla que permite, con el efecto estético que se merece, contemplar la verdadera magnitud y calidad de las piezas restauradas. Se completó esta intervención con el montaje de nueva megafonía.

También se realizó la mecanización de la campana, adaptando a su yugo un motor y, manteniendo el resto como estaba; un mecanismo eléctrico conectado a un reloj que se programa adecuadamente para que funcione en el horario asignado, le permite que, todos los días a las 12 de la mañana hora del Ángelus, pues es la nuestra una capilla de advocación mariana realice el pertinente toque; de igual forma, todos los sábados a las 8 de la tarde realiza la llamada a la Santa Misa. La campana tiene un diámetro de boca de 26 cm., pesa 8 kg. Y tiene la siguiente inscripción: «SANTA TERESA AÑO 1935». Recordar que la anterior campana también se encuentra en nuestra Capilla; es de bronce y estuvo situada en una espadaña metálica hasta 1934; tiene el asa rota, tres orificios hechos por balas y le falta un fragmento a causa del impacto de un proyectil.

Tal y como era nuestra intención, la Cofradía ha adquirido un dominio en Internet: www.labalesquida.es. un recurso de gran utilidad actualmente que nos acerca a todo el mundo y dará una expansión mayor a la institución permitiendo seamos conocidos, no solamente a nivel local sino nacional e internacional. En nuestra página web, mediante un fácil acceso, se pueden visualizar las actividades previstas y realizadas, su historia, galería fotográfica, hacer una visita virtual a la Capilla, así como efectuar cualquier tipo de consulta.

Uno de los hechos que más nos satisface ha sido la recuperación del tradicional Belén de Navidad, que siempre se instaló en la Capilla; su decorado está construido de forma artesanal con madera, corcho y escayola y diversidad de productos naturales como pequeños frutos, ramas y arbustos, la correspondiente fuente de agua corriente y el cambio cíclico del día a la noche.

Durante el pasado mes de agosto y, como viene siendo habitual en los últimos años, se suspendieron los cultos en la Capilla, por lo que aprovechando tal circunstancia, se cerró al publico y se realizaron trabajos de mantenimiento y conservación, tales como el pulido, encerado y abrillantado del envejecido suelo; limpieza de alfombras y bancos, de las altas cristaleras, de los delicados retablos y de todos los objetos de culto.

Junto a los trabajos de recuperación y restauración realizados en años anteriores hay que añadir que estos dos últimos años se han restaurado varias obras de gran interés de nuestro patrimonio. A saber:

– Imagen policromada de SANTA BRIGIDA, princesa de Suecia, según figura en la inscripción original descubierta en esta restauración. Data de finales del siglo XVII y es de madera policromada. Santa Brigida de Suecia (1303-1373) fue una mística y visionaria, fundadora de la orden de las religiosas de Santa Brígida. Su canonización se produjo en el año 1391 . Su origen proviene de la más alta nobleza sueca. En 1346 funda la orden de San Salvador (o Redentor), tres años mas tarde se establece en Roma donde lleva al pie de la letra la vida del Evangelio y predica y practica incansablemente la penitencia. Santa Brigida es la patrona de Suecia y de los peregrinos. De cómo el culto a esta santa llegó a Oviedo, dio cuenta don Carlos Fernández Juesas (q.e.p.d.) en un número anterior de esta revista, donde relataba que «era sueca, hija de reyes, había renunciado a su condición de princesa para tomar los hábitos del Cister después de la muerte de su marido con quien peregrino a Santiago de Compostela».

La restauración de la imagen ha brindado la posibilidad de descubrir el texto original de la inscripción que figura en la peana que, aunque parcialmente perdido, dice: « … Sta Brigida, Princesa de Suecia … de su devocion … Ber … do … » Entendemos que se refiere a San Bernardo de Claraval. Además, después de Suecia parece decir «diole». La existencia de una policromía reciente en la talla utilizada, sin duda, para poner remedio al intenso ataque de xilófagos que sufría era su principal problema, ya que mermaba, casi completamente, las cualidades histórico- artísticas de la obra, falseaba la apreciación de la labor de la talla, además de tapar elementos originales como era el caso de la diadema.

– Imagen de SAN BERNARDO DE CLARAVAL. Se trata de una talla realizada en madera de nogal policromada, a la que, en primer lugar, se realizó un estudio de policromías para conocer las distintas capas y evaluar su estado de conservación. Tras confirmar que se trataba de repintes y no de policromías, se decidió su eliminación ya que estaban perjudicando la conservación de la policromía original, provocando numerosas pérdidas y distorsionaban estéticamente la percepción de la obra. El hábito -anteriormente negro-, que tras la restauración es de color blanco, con capucha y largas mangas, es el característico de la orden del Cister. Las mitras que aparecen en el suelo recuerdan su negativa a aceptar la dignidad episcopal. Muestra los instrumentos de la Pasión tallados y policromados sobre la columna de flagelación que porta en su mano izquierda.

San Bernardo es la principal figura religiosa y eclesiástica del siglo XII. Su autoridad es incontestable en toda la cristiandad. Contribuye al desarrollo del culto a la Virgen, a la que convierte en el objeto de una devoción muy fuerte y personal y, a semejanza de la orden cisterciense, todas sus iglesias son colocadas bajo la advocación de Nuestra Señora. Muy pronto la leyenda se apodera de esta personalidad enérgica e irradiadora y le atribuye varios milagros. También se cuentan, y se representan, las numerosas apariciones que recibió en vida, tanto de Cristo como de la Virgen. En nuestra Capilla, además de esta talla, tenemos otras representaciones de San Bernardo, como son una tabla en la que Cristo desclava sus brazos para abrazarle, así como dos lienzos, atribuidos a Francisco Leopoldo Reiter, titulados «La Virgen Maria, San Benito y San Lorenzo intercediendo por la salud de San Bernardo» y «El nombramiento de San Bernardo como abad de Claraval»; éste último, en la actualidad, se encuentra en proceso de restauración.

– Tabla con el encabezamiento de «BOTON I NOM-BRAMIENTO DE MAIORDO-MO DE ESTA COFRADIA DE NUMO DE LA BALESQUIDA». Recoge los nombramientos de Mayordomo desde el año 1749 al año 1778. Lo más probable es que se realizase en ese mismo año de 1778, siendo Mayordomo don Andrés de Cabo, o principios de 1779, antes de proceder a un nuevo nombramiento. Está realizada en madera de roble. Muestra un texto, reticulado y pautado, en el que se refleja el nombre de los hombres nombrados con el cargo de Mayordomo durante casi treinta años y en la que, en el puesto sexto, figura el Sr. Guillermo Reiter, sastre alemán y padre del pintor ovetense Francisco Leopoldo Reiter Elzel. El texto, escrito en color sepia (marrón-gris) sobre una base amarillenta, aparece en toda la superficie del soporte. Enmarca el conjunto una moldura, a inglete en sus ángulos, con una paleta de policromía de tres colores entre los que predomina el dorado. Se trata de una pieza especialmente delicada por la falta de flexibilidad de su capa pictórica y que estaba llegando a la perdida de superficie policromada original.

– Tabla de CONCESION DE INDULGENCIAS DEL ILMO. SR. D. JOSEPH MAN ANAAYA, OBISPO DE OVIEDO. Esta obra, realizada en madera de roble, muestra una interesante inscripción. La leyenda está escrita, en color rojo. Enmarca el conjunto una moldura, a inglete en sus ángulos, con una policromía que imita marmoleado, acabado típico del siglo XVIII.

El texto alude a la concesión de indulgencias a quien rezase ante la imagen de Nuestro Señor, que está abrazando a San Bernardo, que bien puede ser la tabla policromada, tallada en relieve, en la que se representa a Cristo desclavándose de la Cruz para abrazar al santo. Dicha tabla, situada en el presbiterio de la Capilla, es igualmente propiedad de la Cofradía. Puede afirmarse -según los restauradores- que los materiales empleados y, en general su factura, se corresponden con la fecha señalada en la propia tabla: 1728.

– Tabla, llamada de NORMAS. Realizada sobre madera de roble, su fecha de realización figura al pie de la misma: año 1660. Recoge las circunstancias históricas concurrentes en la fundación de la Cofradía y su hospital, así como lo que llamaríamos «la liturgia de la Institución» -en palabras de don Feliciano Redondo Cadenas (q.e.p.d.), que fue durante muchos años Párroco de San Tirso el Real-; es decir, las obligaciones que asumía la Cofradía con la fundadora, doña Velasquita Giráldez, en cuanto a celebración de misas, responsos y procesión, señalando igualmente la obligación de nombrar Mayordomo al «mas celoso y suficiente para el servicio de Ntra. SO y aumento de su cofradía». Sobre dicha tabla o mural ha escrito un documentado trabajo, el citado don Feliciano, publicado en esta revista en 1979.

No queremos terminar sin mostrar nuestro público agradecimiento y gratitud a la restauradora Paula Sánchez Ablanedo, de MC Conservación y Restauración, S. L., que fueron quienes llevaron a cabo, pacientemente, las restauraciones señaladas. Su profesionalidad, ha hecho posible el feliz éxito de los trabajos, así como la valiosa información técnica que nos han proporcionado, para conocer un poco más la historia de nuestra Antigua Cofradía de Nuestra Señora de la Esperanza (La Balesquida). Gracias, forzosamente extensivas, a todas aquellas personas -su enumeración sería prolija- que, de forma desinteresada, con su ayuda, apoyo y comprensión, hacen que sigamos adelante; pero no olvidemos que, aún queda mucho trabajo por hacer.

Año 2010
Pedro Alberto Pérez Escotet
Fiscal de la
Antigua Cofradía de
Nuestra Señora de la Esperanza
La Balesquida