La Balesquida Antigua Cofradía de Nuestra Señora de la Esperanza

Historia

El día 5 de febrero de 1232 (1270 de la Era Hispánica), la egregia dama Doña Velasquita Giraldez, instituye una Cofradía integrada por los entonces llamados alfayates, que luego serían denominados sastres, y por «otros vecinos y buenos de la Ciudad de Oviedo», a la que hace donación, de un hospital, que le pertenecía, llamado de Santa María, ubicado en las proximidades de la capilla actual. También le dona, una serie de bienes con que hacer frente a los gastos de mantenimiento del hospital -dos tercios de una casa y otras varias fincas-, así como el ajuar del mismo, consistente en 10 camas con sus correspondientes ropas.

 

 

Balesquida 015

Como contraprestación, la Cofradía se compromete, a perpetuidad, a hacer entrega, cada año, de quince maravedíes a un sacerdote de San Tirso para que celebre misa, víspera y maitines por su eterno descanso.
Las primeras reglas o constituciones de la Cofradía de La Balesquida de las que se tiene noticia, se remontan al año 1450. En ellas, se recogen las obligaciones y deberes de los cofrades entre las que figuran la de que «se perdonen todos los errores y discordias que acaescieren entre los cofrades los unos a los otros y los otros a los otros de buen corazón y de buena boluntad y se amen como hermanos no yendo ni pasando contra mandamiento de justicia», así como celebrar una misa todos los sábados del año.
Ordenan igualmente dichas constituciones, se guarden las fiestas del «día de nabidad con su octabario, día de año nuevo, día de los tres Reis día de pascua con los suyos» así como «todas las fiestas de santa maría que la iglesia mandare guardar y el día de la ascensión corpus cristi día de san Juan y los días de los apostoles y el día de todos santos día santa Lucía, todos los domingos y mas fiestas que la santa madre iglesia mandase guardar».
La Cofradía, pasó a lo largo de los años por momentos difíciles, en los cuales estuvo casi al borde de la desaparición, pero afortunadamente, aún persiste para honra de la ciudad y de sus vecinos y siguen celebrándose anualmente, varias de sus antiguas tradiciones.